En la facturación siempre hay un proveedor que tiene la obligación de remitir facturas y conservar al menos su matriz y un cliente, que tiene la obligación de recibirlas y conservar las facturas tal cual. Son los llamados obligados tributarios. Las anteriores obligaciones se pueden ceder, algunas o todas, a un tercero, que actúe en nombre del obligado tributario.

Es decir:

  • El proveedor puede ceder la expedición de las facturas a un tercero.
  • El proveedor puede ceder la conservación de las facturas, o al menos sus matrices, a un tercero.
  • El cliente destinatario, puede ceder la recepción y conservación de las facturas a un tercero.

En resumen, todo o parte del proceso de facturación, se puede ceder a un tercero. En cualquier caso, los responsables últimos ante las autoridades son los obligados tributarios, es decir, el proveedor que debe expedirla y su cliente destinatario.